Me tocó nacer un domingo del frío mes de enero de 1983. Ahora quizás no se relaciona tanto el domingo con el fútbol, ya que las televisiones mandan y prácticamente se puede ver un partido de fútbol cualquier día y casi a cualquier hora. Pero a principios de los años 80 eso no era así y si en algo se caracterizaba la tarde del domingo era por los transistores y la radio para escuchar esos programas en los que se podía enterar uno de todos los partidos que se jugaban a la vez. Siempre a las cinco de la tarde. Por aquellos tiempos, solo había dos canales de televisión en España y los partidos se echaban por Televisión Española.
En ese primer día de vida, mi padre, que fue el que me inculcó el amor por este deporte, decidió que tras comprobar que había nacido de manera saludable, quería disfrutar de la jornada liguera. Su equipo, el Athletic de Bilbao, había ganado la noche anterior al Valencia y ese tarde jugaban el Barcelona en Valladolid, el Real Madrid en Sevilla y el antiguo CD Málaga en casa ante el Racing.
Por supuesto no recuerdo nada de aquella jornada, y mi primer recuerdo futbolístico no será hasta unos años después, pero es curioso como hay cosas que uno no tiene en cuenta y que a los años le marcan de una u otra manera. El equipo que me enamoró, unos años más adelante, fue el FC Barcelona que en aquella temporada estuvo entrenado por Udo Lattek y que ne aquella jornada se impuso en Zorrilla con jugadores como Migueli, Perico Alonso, Alexanco, Schuster, Pichi Alonso, Víctor Muñoz o el "Lobo" Carrasco. Jugadores que únicamente pude disfrutar en vídeo años más tarde, pero que sin duda fueron futbolistas muy importantes en la historia de la entidad azulgrana. En aquella plantilla también estaba un tal Diego Armando Maradona, pero de él ya hablaremos más adelante.
El Real Madrid jugó esa jornada ante el Sevilla y también lo hizo con jugadores que formaron parte de la historia del fútbol. Juanito, Santillana o Camacho fueron futbolistas importantes, que tampoco recuerdo ver sobre el césped en directo.
Pero mi primer gran amor futbolístico no fue ninguno de los dos grandes de España. El primer equipo en robarme el corazón fue el CD Málaga. Más adelante contará qué era lo que me gustaba de ese equipo, pero primero analizaré el triunfo por 3-0 ante el Racing de Santander. En aquel Málaga jugaban dos futbolistas que de una y otra manera se pueden relacionar conmigo. El primero es Popo, lateral derecho marbellí, como yo. El segundo era José Brescia, fuerte defensa central, que años más tarde, sería mi profesor de Educación Física y con el que siempre tuve una magnífica relación.
Bueno, ya estaba yo en el mundo y aunque no lo he comentado antes, en el vientre de mi madre ya pude vivir el nefasto Mundial de 1982. Menos mal que me pilló dentro y sin posibilidad de verlo, porque mi padre me contó terribles historias de aquel campeonato.
